Problemas Comunes En Los Pies

Es importante cuidar de los pies y las pantorrillas en todas las edades, pero es más importante a medida que envejecemos y puede perjudicar seriamente nuestra movilidad si no lo hacemos bien.

Algunos problemas empiezan cuando somos jóvenes —incluso en el útero como se describía en un artículo anterior—, otros problemas pueden ser hereditarios, y algunos se pueden desarrollar obviamente con enfermedades que padecemos en la mediana edad, o por la presión de calzado inadecuado.

Las causas y los resultados son generalizadas y variadas pero los siguientes problemas principales son resultado de un cuidado de los pies inadecuado o inexistente; algo que a veces ignoramos en nuestras familias y nosotros mismos.

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Juanetes y deformidades de dedos

El nombre correcto del juanete es el Hallux valgus, que se refiere a la condición en que el dedo gordo se tuerce excesivamente hacia el segundo dedo. El juanete es el síntoma de la deformidad.

En un pie normal, el dedo gordo y el largo hueso que llega hasta él forman una línea recta. Sin embargo, el Hallux valgus ocurre cuando el largo hueso del pie vira hacia el otro pie y los dedos gordos se desplazan hacia el segundo dedo.

Un juanete se refiere a la prominencia del hueso al lado del dedo gordo del pie. Esto también puede causar un gran saco de fluido, conocido como bursa, que se puede inflamar y doler.

Uñas Encarnadas

Una uña encarnada es la que perfora la carne del dedo. La sensación es la de tener una astilla clavada y puede ser extremadamente doloroso. En los casos más graves puede causar pus y sangrado. Comúnmente afecta a la uña del dedo gordo pero puede afectar los otros también. Una uña que se curva en la carne, pero que no perfora la piel no es una uña encarnada, pero puede ser muy dolorosa y aparecer enrojecida e inflamada también.

Ampollas

Las ampollas son lesiones dolorosas y llenas de líquido producidas por la fricción y la presión. Generalmente son causadas por uno de los siguientes:

  • Zapatos que no calzan bien
  • Zapatos rígidos
  • Calcetines arrugados contra la piel
  • Humedad excesiva
  • Deformidades de los pies

Callos

Cuando caminamos o estamos de pie nuestro peso cae primero sobre el talón y después sobre el metatarso del pie, donde la piel es más gruesa para soportar la presión. Cuando la presión se vuelve excesiva, algunas áreas de la piel se vuelven más gruesas en forma de callos como medida de protección.

Un callo es un área extendida de piel gruesa en las plantas de los pies y ocurre en las áreas de presión. Es la reacción del cuerpo a la presión y fricción, y puede aparecer en cualquier lugar en que la piel roce contra un hueso, el zapato o el suelo.

Verruga

Una verruga es simplemente una verruga plantar que encontramos normalmente en la planta de los pies, aunque también pueden aparecer en los dedos. En las primeras etapas la verruga parece una pequeña perforación oscura pero después se vuelve gris o marrón. Puede volverse áspera y llena de bultos con una apariencia de coliflor y puede desarrollar un punto negro en el centro, causado por el sangrado. La verruga puede llegar a tener un diámetro de media pulgada y puede esparcirse en un grupo de verrugas.

Este virus es muy contagioso pero solo se contrae por contacto directo. Florece en los entornos cálidos y húmedos como las piscinas, los suelos de los vestuarios y los cuartos de baño. También se puede contraer el virus de una toalla infectada.

Son inofensivas pero pueden causar un dolor agudo y urente si aparecen en una zona de carga de peso como el metatarso o el talón del pie. Debido a que presionamos el área constantemente al caminar pueden perforar la piel y causar más dolor.

Dolor en el Talón

Al caminar, los talones repetidamente chocan contra el suelo con una fuerza considerable. Deben poder absorber el impacto y proporcionar un soporte firme para el peso del cuerpo. Cuando se desarrolla dolor en el talón, este puede dejarnos incapacitados y cada paso se vuelve un problema, afectando finalmente la postura.

Hay varios tipos de dolor de talón pero algunos de los más comunes son:

espolones calcáneos (Fascitis Plantar); bursitis del talón y bultos en el talón.

•    Espolones Calcáneos:

El dolor es normalmente peor al estar de pie, especialmente a primera hora de la mañana cuando nos levantamos. Es relativamente común aunque suele ocurrir a partir de los cuarenta. No hay características visibles en el talón pero se puede encontrar una zona localizada con dolor en el centro de la planta del talón. A menudo se asocia con un espolón del hueso que sobresale del hueso del talón (síndrome del espolón calcáneo). Aproximadamente un diez por ciento de la población padece espolones calcáneos sin sentir dolor.

•    Bursitis del Talón:

Se siente dolor en la parte trasera del talón donde se mueve la articulación del tobillo y quizás haya hinchazón en ambos lados del tendón de Aquiles. Puede sentir un dolor profundo en el talón cuando toca el suelo.

•   Bultos del Talón:

Se reconocen fácilmente y aparecen como bultos firmes en la parte trasera del talón. A menudo los zapatos los rozan y esto causa dolor.

Clavos

Cuando caminamos o estamos de pie nuestro peso cae primero sobre el talón y después sobre el metatarso del pie, donde la piel es más gruesa para soportar la presión. Cuando la presión se vuelve intensa, aparecen formaciones en forma de clavos o callos.

Los clavos ocurren siempre en una prominencia ósea, como la articulación y hay cinco tipos diferentes de durezas. Los dos más comunes son los callos duros y blandos, pero también hay callos en forma de Granos, Vasculares y Fibrosos.

•   Callos duros

Son los más comunes y aparecen como áreas pequeñas y concentradas de piel dura del tamaño de un guisante, normalmente en un área mayor de piel gruesa o callosa, y puede ser un síntoma del pie o los dedos no funcionan correctamente.

•    Callos blandos

Estos se desarrollan de una forma similar a los callos duros pero con una textura blanquecina y gelatinosa y aparecen entre los pies donde la piel está húmeda por el sudor o debido a un secado insuficiente. La podología es normalmente necesaria y puede reducir el grueso del callo; también puede aplicar astringentes para reducir la retención de sudor entre los pies.